sábado, 23 de abril de 2011

Semana Santa.

Nuevamente, este año, vemos la participación de los feligreses en los actos litúrgicos y procesiones en los pueblos y ciudades, y son de verdad muy concurridos, pero si nos ponemos a  el promedio de asistencia de la gente mayor es mas notable que la de los jóvenes, y dentro de ese grupo es mas notable la participación de los menores de diez años que los mayores de diez, ya que estos se desligan totalmente de la iglesia y de Dios y solo se verán participando los que en realidad poseen una familia realmente constituida por padre y madre. Otra cosa que influye mucho en el fenómeno de la falta de fe, es que hoy la familia no es una familia de parejas casadas por la iglesia sino que es formada por parejas casadas por lo civil o en unión libre y la iglesia católica discrimina mucho a dichas familias llegando inclusive a prohibirles la participación en los ritos religiosos y esto es lo que está dándole tanta fuerza a otros credos para conseguir militantes nuevos.
Yo creo que ya es hora de que nuestros sacerdotes se pellizquen y revisen sus estatutos doctrinales para aceptar el cambio de la estructura familiar moderna que como todo lo de hoy es desechable, y si la iglesia acepta estas familias de hoy como son no habrá tanto problema con los jóvenes. Lo que hay que hacer es acoger todos estos jóvenes y llevarlos de nuevo al camino de la FE y veremos que en un futuro no muy lejano las familias recuperarán  su institución y su credo y serán mas estables y duraderas.
Hay que aceptar que estas familias visiten los templos , participen en las misas y no regañarles como hacen muchos sacerdotes de hoy. Esto ha  hecho, que los padres que  son en realidad gente relativamente joven y rebelde, se retire sin chistar y no vuelven a la iglesia y mucho manos sus hijos y la falta una correcta orientación en la fe los hace vulnerables a toda clase de vicios.