Sentimos emociones cuando un compatriota se gana una medalla y nos hace venir una lágrima de dicha, no solo porque ganó sino porque le está yendo bien en su vida deportiva.
El que gana es porque es el mejor y siempre es una persona humilde que se destaca y se muestra en total equilibrio con sigo mismo.
Que bueno que todo esto sirva de ejemplo para todos estos jóvenes que en este momento se encuentran descarriados y encuentren en el deporte una guía para salir de sus problemas y tomen e imiten a personas que en realidad si les están aportando ejemplo y valores imitables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario